Mitos sobre el césped artificial
- 03.03.2023
Un césped no es fácil de cultivar. Sin embargo, se convierte en un bonito adorno para su jardín. Un césped requiere unos cuidados y un mantenimiento que no siempre están al alcance de los jardineros. Además de cortarlo con regularidad y eliminar las malas hierbas, también hay que abonarlo. Una alternativa al césped natural es el césped artificial.
Mitos sobre el césped artificial
Mito 1: El elevado coste del césped artificial
Este es el error más común. Es cierto que el coste inicial del césped artificial es bastante elevado, pero conviene tener en cuenta que a largo plazo resulta muy rentable. Un césped natural requiere el uso de cortacéspedes, fertilizantes, pesticidas, mangueras y otros dispositivos de riego.
A esto hay que añadir los costes de la germinación obligatoria. Por lo tanto, cuando se suman los costes de toda la vida útil y de uso, la conclusión es obvia: mantener un campo con césped artificial es mucho más barato, ya que no requiere ningún tipo de tratamiento.
El precio del césped artificial o de un campo variará en función de las especificaciones del césped y de su tipo. Por lo tanto, es posible hacer un césped de máxima dificultad o limitar los medios para adquirirlo en función de su presupuesto.
Mito 2: El césped artificial no parece natural
Se piensa que el césped artificial es demasiado irreal. Se trata de un concepto erróneo, ya que se fabrica con polímeros de la máxima calidad, que le confieren el aspecto más realista. Su aspecto y tacto son tan naturales que mucha gente no puede distinguirlo del auténtico.
Mito 3: El césped artificial es difícil de mantener
No, el césped artificial no es difícil de cuidar, al contrario. Es mucho más fácil de cuidar que el césped real, que requiere riego, alimentación, abono y siega frecuentes.
Basta con retirar las hojas caídas y los residuos con un soplador de hojas, un cepillo especial o un rastrillo de plástico. Y si el césped se ensucia y hay que limpiarlo, basta con lavarlo con un detergente suave y un cepillo duro. Es un proceso barato, de bajo impacto y que no lleva mucho tiempo.
Mito 4: El césped artificial no es adecuado para mascotas
Se trata de un mito: el césped artificial es 100% apto para mascotas. Gusta tanto a los animales como a sus dueños.
A los perros les encanta jugar en césped artificial tanto como en uno de verdad. Otra ventaja del césped artificial es que los perros no pueden desenterrarlo. El césped artificial es difícil de dañar, ya que está hecho de fibras de polipropileno. Tiene una base muy resistente. Por lo tanto, se acabaron los agujeros para cavar, las patas embarradas y el patio o jardín tendrá un aspecto estupendo todo el año.
Mito 5: El césped artificial es malo para el medio ambiente
El césped artificial es un producto respetuoso con el medio ambiente. Elimina la necesidad de utilizar un cortacésped, que contribuye a las emisiones medioambientales.
Además, el césped artificial no necesita productos químicos (pesticidas, fertilizantes, etc.) que serían perjudiciales para la fauna.
Otra ventaja es que el césped artificial no necesita ser regado como el césped real, lo que lo hace más respetuoso con el medio ambiente, ya que reduce el consumo de agua.
Afortunadamente, el césped artificial puede reciclarse. Esto reduce los vertederos y ahorra recursos.
Mito 6: El césped artificial es sólo para campos deportivos
El césped artificial se utilizó por primera vez en campos de fútbol. Sin embargo, en la actualidad se utiliza no sólo en campos deportivos, sino también en jardines, parques infantiles y patios privados, tanto con fines prácticos como de simple decoración.