Colchón de muelles o sin muelles: ¿qué es mejor elegir y por qué?
- 08.03.2023
La calidad del sueño tiene un gran impacto en el bienestar físico y psico-emocional de una persona. Después de una buena noche de sueño uno se siente en forma, descansado y lleno de energía para empezar un nuevo día de trabajo. Un sueño de mala calidad causado por un colchón incómodo puede provocar mal humor, insomnio y problemas de columna. Por eso es tan importante elegir el colchón adecuado para su cama.
Los más populares hoy en día son los colchones ortopédicos. Aunque cuestan más de lo habitual, el precio está justificado por la calidad. Y un descanso regular en este tipo de productos beneficiosos para la columna vertebral. Al elegir debe tener en cuenta el tamaño, rigidez, hipoalergénico e higiénico. El material debe ser transpirable y no debe acumular humedad. Además, será necesario determinar el tipo de colchón ortopédico. Pueden ser de muelles y sin muelles. A continuación consideraremos las características y ventajas de cada uno de ellos.
Colchones de muelles
Los colchones ortopédicos de muelles son de dos tipos: con bloque de muelles independiente y con muelles Bonnell. El sistema Bonnell es bastante común, ya que es económico. En ellos un muelle se conecta al muelle adyacente y el resultado es una malla, que se viste con una funda especial. Además, se pueden utilizar inserciones de poliuretano. Los colchones son firmes pero no duraderos. Con el tiempo, la malla se deforma y los muelles empiezan a crujir.
Pero los colchones equipados con un bloque de muelles independientes - Pocket Spring - se distinguen por una larga vida útil. En ellos, cada muelle está vestido con una bolsa de tela especial. Debido al hecho de que no hay conexión de acero entre ellos, el colchón es silencioso, cómodo para dormir, toma la forma del cuerpo de la persona que duerme.
La calidad del producto dependerá del número de muelles por metro cuadrado. Los colchones buenos tienen 256 o 512 muelles, los de élite tienen 1000-2000 muelles por metro cuadrado. Entre la carcasa y los muelles, los fabricantes suelen poner rellenos: gomaespuma, látex, etc. Tienen este tipo de colchones e inconvenientes: acumulan rápidamente polvo y electricidad estática, si se exponen a la humedad los muelles pueden oxidarse.
Las ventajas de los colchones sin muelles
En este tipo de colchones no hay muelles metálicos, y la estructura consiste en el relleno, por lo que los colchones dobles grandes suelen ser los que no tienen muelles.
En cuanto al relleno, puede ser
- látex: material elástico y confortable, que se produce a partir de la savia del árbol del caucho. Es higiénico e hipoalergénico;
- coco: material natural. Se caracteriza por su rigidez, por lo que suele utilizarse en colchones infantiles. Hay productos combinados con coco y látex;
- Memoryform: material artificial blando con memoria. «Recuerda» los contornos del cuerpo humano y recupera rápidamente su forma;
- Gomaespuma: relleno de dureza media utilizado en productos económicos;
- struttofibra de vidrio: el material hace que el colchón sea más cálido;
- tecnogel: proporciona una sensación de frescor.
Estos productos se distinguen por su larga vida útil -unos 15 años-, su silenciosidad y sus elevadas propiedades ortopédicas. No acumulan polvo ni electricidad estática, se secan rápidamente cuando se mojan, y en ellos no se reproducen hongos ni otros microorganismos.
Los colchones sin muelles se consideran la opción ideal para crear una cómoda cama de 2 plazas para personas de distinto peso, complexión y necesidades. Gracias al efecto «mil muelles», todas las personas que duerman en un colchón de este tipo se sentirán cómodas.