Los mitos más comunes sobre la tos
- 28.02.2023
La tos es un síntoma típico de muchas enfermedades. Por suerte, hoy en día hay muchos productos baratos y caros disponibles en farmacias que pueden utilizarse para tratar este desagradable síntoma. Sin embargo, la gente suele elegir los remedios equivocados. El motivo son los mitos más comunes sobre la tos.
TOP 5 mitos sobre la tos
Existen muchos mitos sobre la naturaleza y las formas de eliminar el reflejo de la tos. Pero algunos de los mitos son particularmente comunes y muy peligrosos:
- Mito 1: Un medicamento sirve para cualquier tipo de tos. Esto no es cierto. Antes de comprar un medicamento, hay que determinar el motivo del reflejo tusígeno. Si es un resfriado, se necesita un medicamento; si es una inflamación, otro; si es asma, otro.
- Mito 2: El reflejo tusígeno es un signo de bronquios o pulmones enfermos. No siempre es así. El mismo síntoma puede acompañar a algunas enfermedades cardíacas, patologías de los órganos ORL, reflujo gastroesofágico. A veces puede ser un efecto secundario de ciertos medicamentos.
- Mito 3: La tos seca es más peligrosa que la húmeda. Esto no es cierto. Ambos tipos son igual de peligrosos, ya que pueden volverse crónicos y causar complicaciones.
- Mito 4: Si la tos es leve, no hay que tratarla ni utilizar remedios locales. Esto no es cierto. Es un camino seguro hacia las complicaciones y las enfermedades crónicas. Y el tratamiento con hierbas puede provocar alergias graves y broncoespasmos peligrosos.
- Mito 5: La inhalación con un nebulizador ayudará con el reflejo de la tos. No siempre es así.
No es la inhalación en sí la que tiene un efecto terapéutico, sino la composición química de la solución utilizada. Diferentes enfermedades requieren diferentes composiciones.
Por supuesto, el reflejo de la tos no debe automedicarse. El tratamiento de este síntoma desagradable debe ser aconsejado por el médico.
¿Qué medicamentos se utilizan para tratar la tos?
La elección del medicamento depende del tipo de tos. Puede ser aguda, crónica o prolongada. También se distingue entre tos seca, húmeda, arrebatada, alérgica, espástica, ronquera y laríngea.
Para aliviar la tos húmeda, se suelen recetar mucolíticos para diluir la mucosidad y facilitar la expectoración. La tos seca se trata con medicamentos que favorecen la expectoración. Para las alergias o los espasmos de tos, se utilizan antitusígenos que inhiben el reflejo de la tos. Cualquiera de estos medicamentos puede adquirirse en una farmacia con receta, donde podrá elegir entre los medicamentos modernos más eficaces.