¿Cómo cambian los familiares de la persona adicta?
- 05.01.2025
Todos, de un modo u otro, dependemos de los demás. La independencia absoluta sólo es posible en completo aislamiento. Es bueno que una persona sea capaz de construir una relación plena con la gente que le rodea. Esto enriquece su vida, le da confianza en sí mismo y en el futuro.
Pero hay otro modelo de relaciones, en el que se forma un apego malsano a otra persona. Un caso especial de este tipo de relaciones son los vínculos interpersonales en las familias donde hay drogadictos y alcohólicos. El estado, el humor y el comportamiento de los alcohólicos y drogadictos empiezan a tener un tremendo impacto en el bienestar de los familiares. En este caso hablamos de codependencia, que es imposible de sobrellevar sin ayuda. Sólo los psicólogos y toxicómanos de un centro de rehabilitación de drogodependientes pueden ayudar.
«Rescatador» y »víctima
La codependencia es un apego patológico a un familiar que bebe o consume drogas. Existen dos patrones principales de comportamiento:
- el papel controlador del «salvador» se expresa en el constante control obsesivo del comportamiento de la persona adicta que tiene adicción al juego, al alcohol o a las drogas;
- el papel de sacrificio de la persona se expresa en un estado de subordinación, abatimiento, depresión.
En ambos casos, toda la atención se centra en la personalidad del adicto, mientras que se ignoran sus propias necesidades y las de los demás miembros de la familia. El drogadicto, ludópata o alcohólico se convierte en el centro doloroso, el rasgo dominante del modo de vida de toda la familia. Estas relaciones generan conflictos y tensiones, y no contribuyen en absoluto a la solución del problema.
Provocando inconscientemente a la persona adicta, los familiares refuerzan los estereotipos patológicos de comportamiento y agravan la crisis intrafamiliar. Toda la familia se ve implicada en dicha adicción. En tales situaciones, es importante buscar ayuda de especialistas a tiempo, y es necesario trabajar con toda la familia.
Cómo se manifiesta el complejo de codependencia
La codependencia se forma principalmente en personas que tienen ciertos prerrequisitos psicológicos:
- Autoestima inadecuadamente baja, timidez, inseguridad.
- Infancia difícil, incluida la experiencia de convivir con un familiar gravemente enfermo o adicto.
- Trauma mental (violencia, muerte de seres queridos, etc.).
Como consecuencia del estrés crónico, se forma una especie de complejo de codependencia, que se expresa en estas manifestaciones:
- Negación del problema.
- Comportamiento compulsivo.
- Confianza en la propia inferioridad y culpabilidad.
- Estallidos de ira.
- Pérdida de conexiones con el mundo exterior, aislamiento.
- Ausencia de emociones.
- Pensamientos suicidas.
Salida constructiva de la codependencia
Control rígido, acusaciones, amenazas, rabietas y amonestaciones: todo esto es completamente inútil. Lo que realmente necesita una persona que sufre tal o cual forma de adicción es comprensión, apoyo moral y espiritual, fe inquebrantable en su fuerza y sus capacidades. Es necesario ayudar a una persona cercana a darse cuenta de la profundidad y gravedad del problema y a querer deshacerse de él con la ayuda de un narcólogo y un psicólogo. Le corresponde a él/ella tomar una decisión.